PREVARICACIÓN
Según la ley, prevaricación es cuando un juez dictare sentencia o
resolución injusta, a sabiendas o por negligencia. Las sanciones son
muy fuertes por prevaricación, y el periodo de prescripción es diez o
viente años. Eso implica que puede denunciarse ese delito durante mucho
tiempo, y no puede ser más corto dicho plazo, por cuanto el daño que
puede hacer un Juez o Tribunal que dicte una Resolución injusta a
sabiendas o con negligencia inexcusable a un justiciable es enorme,
dado el poder que acumula en el ejercicio de su cargo.
Eso
implica que si el gobierno actual no tiene la valentía actuar contra
algunos jueces que prevarican, el gobierno siguiente puede hacerlo, o
el siguiente, o el siguiente. Un juez puede acabar en su jubilación de
forma desgraciada, como Juan Poch, o en el carcel, como Luis Pascual
Estevill. O el Juez Ilmo. Sr. D. Antonio Vicente Fernández, adscrito a
un Juzgado de Instrucción de Málaga, El Tribunal Superior de Justicia
de Andalucía, resumió en su sentencia de una forma muy entendible, el
concepto de prevaricación “los autos fueron dictados en atención a
consideraciones absolutamente ajenas a las exigencias de la
Administración de Justicia, y en orden a logro de resultados espúreos a
falta de otra explicación verosímil”.
Con todo estos disuasivos
contra prevaricación, es sorprendente que ocurrirá a un juez hacerlo.
Pero con la falta de disciplina judicial que hay, el actitud ubicuo es
que no pasará nada si se hace.
No se quiere decir que todos los
malos hechos por los jueces son prevaricación. Pasan errores legítimos,
y la ley tiene provisiones para corregirlos. Normalmente cuando hay un
error, se arregla en una manera transparente y correcta.
¿Qué es
una resolución prevaricadora? Es una resolución con tan flagrante
ilegalidad que queda de manifiesto la irracionalidad de la resolución,
y se demuestra su arbitrariedad.
Según la ley, TODOS las
resoluciones judiciales tienen que ser motivadas Ello quiere decir que
un juez tiene que explicar de forma entendible e inteligible para el
destinatario de aquéllas, como llegó a sus decisiones, como evaluó las
pruebas, cuales artículos de la ley aplicaron, etc, en la resolución.
Según
una guía de escritura judicial: “No es suficiente que una resolución
sea correcta – tiene que ser justa, razonable y comprensible también.
El reto del autor es explicar y convencer a los interesados que la
resolución está fundado en la ley y es lógica. La resolución tiene que
expresar claramente los hechos claves y las leyes relevantes y
demostrar por sus análisis la sensatez de la conclusión. Tiene que
explicar cuáles asuntos son para decidir, qué ha decidido, y cuáles
motivos había por la decisión. Un indicio de una buena resolución es
que es comprensible a un no-abogado inteligente. Tiene que organizar
los hechos, expresar las áreas de conflicto, identificar las leyes que
aplican, y determinar el remedio, analizando el asunto por sus
componentes. En general, contiene cinco elementos: (1) una introducción
que explica el asunto en breve; (2) las cuestiones para resolver; (3)
los hechos claves; (4) una análisis de las leyes pertinentes con
respecto a las cuestiones; y (5) disposición y instrucciones. Cómo se
explica las cuestiones para resolver es clave, determina cuáles hechos
son pertinentes y cuáles leyes se aplican. La discusión de los
principios legales es el meollo de la resolución, tiene que demostrar
que la decisión se base en razón y lógica, y tiene que convencer al
lector que es correcto por el poder de razonamiento, no por abogacía ni
argumento. Tiene que tratar las cuestiones directamente.”
Cuando
no se motiva una resolución, la resolución demuestra su arbitrariedad.
Cuando también la resolución es flagrante ilegal, cumple las
condiciones en la ley y en la jurisprudencia por prevaricación.